Tipos de TPV y cómo elegir el correcto para tu negocio

Repasamos los cinco tipos de TPV que existen y cómo elegir el correcto para tu negocio: dónde cobras, cuánto cobras con tarjeta y si necesitas gestión además de cobro.
tipos de tpv: tpv movil

Índice

Contratar el Terminal de Punto de Venta (TPV) adecuado es una decisión clave para cualquier negocio que maneje ventas directas. No todos los tipos de TPV son iguales y lo que funciona para un restaurante puede no ser ideal para una tienda de ropa o un comercio online.

Por esto, en esta guía te explicaré cuáles son los tipos de TPV disponibles actualmente, qué TPV elegir según tu tipo de negocio y las funcionalidades clave a considerar cuando tomes la decisión.

  • Hay cinco tipos de TPV en el mercado: físico, móvil, virtual, sin banco y cobro desde el propio teléfono sin terminal.
  • La decisión no se toma por el tipo de dispositivo, sino por tres variables de tu negocio: dónde cobras, cuánto cobras con tarjeta al mes y si necesitas que el TPV gestione stock o solo cobre.
  • El modelo de coste importa más que el precio: cuota fija o comisión por operación cambian la factura anual según tu volumen, y hay un punto en el que se cruzan.
  • Comprueba que el software cumpla VeriFactu y si ese cumplimiento va incluido en la cuota o se factura aparte.

Tipos de TPV: Comparativa entre móviles y físicos

Un terminal TPV te permite gestionar cobros con tarjetas de crédito, débito y otros métodos de pago electrónicos. Su uso es imprescindible para optimizar la gestión de pagos y mejorar la experiencia del cliente.

Estos pueden clasificarse en varias categorías según su funcionamiento y el tipo de negocio al que están dirigidos.

Tipos de tpv

1. TPV Físico

El TPV físico es el más común en comercios y negocios con establecimiento fijo. Se conecta a una red de pago y puede incluir:

  • TPV de sobremesa: Se fija en un punto de venta y requiere conexión a internet o línea telefónica.
  • TPV inalámbrico: Funciona con WiFi o Bluetooth, ideal para restaurantes y comercios con atención en mesas.
VentajasInconvenientes
Mayor estabilidad en transaccionesRequiere instalación y mantenimiento
Seguridad en los pagos.Menor flexibilidad para negocios móviles.
Compatible con la mayoría de tarjetas bancarias

2. TPV Móvil

Los TPV móviles son dispositivos compactos que permiten recibir pagos desde un teléfono o tablet, conectándose vía Bluetooth o USB. Incluyen opciones como:

  • TPV Android: Basado en un sistema operativo flexible con múltiples aplicaciones.
  • TPV de cobro en móvil: Terminal que se enlaza con una app bancaria para gestionar pagos.
VentajasInconvenientes
Ideal para autónomos y pequeñas empresasDependen de la conexión móvil o WiFi.
Permite movilidad totalNo siempre incluyen impresora de tickets.
Costes iniciales más bajos

En negocios como los restaurantes, un TPV móvil sin wifi que permita realizar cobros sin depender de una conexión a internet, aporta una eficiencia notable al servicio del negocio.

3. TPV Virtual

El TPV virtual es una solución online que permite a los negocios procesar pagos sin necesidad de hardware. Es ideal para ecommerce y negocios digitales.

VentajasInconvenientes
Permite recibir pagos en tiendas onlineNo es útil para ventas presenciales.
Compatible con múltiples métodos de pago.Depende del proveedor bancario y sus comisiones.
No requiere equipo físico.

4. TPV sin banco

El TPV sin banco es una alternativa cada vez más usada por autónomos y pequeños negocios que quieren cobrar con tarjeta sin depender de una entidad financiera. Este tipo de datáfono funciona de forma independiente, con proveedores externos que permiten pagar solo por uso y sin permanencias.

VentajasInconvenientes
No requiere contratar una cuenta o servicio con un banco.Las comisiones varían según el proveedor.
Sin permanencia ni contratos obligatorios.Algunos modelos no incluyen impresora o accesorios.
Coste inicial bajo y pagos por uso más previsibles.Puede requerir conexión estable (WiFi o datos).

5. Cobro desde el móvil sin terminal (Tap to Pay)

Es la categoría más reciente y la que muchos comparadores todavía no recogen: cobrar acercando la tarjeta o el móvil del cliente al propio teléfono del comercio, sin comprar ningún datáfono. Funciona con la tecnología contactless del móvil y hoy la ofrecen tanto fintechs como entidades de pago; Qonto, por ejemplo, la incluye para Android junto a sus terminales.

Es la opción de entrada más barata que existe, porque elimina la inversión en hardware. Su límite también es evidente: sin terminal no hay impresora de tickets ni cajón, depende de la batería del móvil y no encaja donde hay varias personas cobrando a la vez.

VentajasInconvenientes
Sin inversión en hardware: usas el móvil que ya tienes.Sin impresora de tickets ni cajón portamonedas.
Alta inmediata y útil para probar antes de invertir.Ocupa el teléfono durante el cobro y depende de su batería.
Buena solución para servicios a domicilio, ferias y visitas.Poco práctico con varios puntos de cobro simultáneos.

Proveedores y tipos de TPV destacados

Una vez conocidas las principales modalidades, estos son algunos proveedores que ofrecen soluciones adaptadas a diferentes formas de cobrar. La elección dependerá de si vendes en un establecimiento, necesitas movilidad, quieres aceptar pagos online o buscas integrar cobros y gestión en un mismo sistema.

ProveedorTPV o solución destacadaTipo de TPV
🥇 DojoDojo Go y Dojo DuoTPV físico portátil y TPV todo en uno
🥈 SumUpSumUp Solo y SumUp TerminalTPV móvil y terminal todo en uno
🥉 QontoTap to Pay, terminales y enlaces de pagoCobro desde el móvil, TPV físico y pagos a distancia
BankinterTPV físico y TPV virtualTPV bancario presencial y online
PAYCOMETTPV Virtual y soluciones omnicanalTPV virtual y pasarela de pagos
SquareSquare Reader y Square TerminalLector móvil y TPV físico todo en uno

¿Cómo elegir un TPV para tu empresa?

Antes de comparar terminales, distingue entre cobrar y gestionar. Un datáfono únicamente permite aceptar pagos, mientras que un software TPV puede controlar ventas, stock, facturación, empleados, citas o mesas. Si solo necesitas cobrar con tarjeta, puede bastarte un datáfono; si quieres gestionar la operativa del negocio, necesitarás un sistema TPV más completo.

Al seleccionar un tipo de TPV o datáfono, debes considerar:

  1. Tipo de negocio: No es lo mismo un TPV para un comercio físico que para una tienda online.
  2. Formas de pago aceptadas: Tarjetas, pagos contactless, incorporación del Bizum al TPV, efectivo.
  3. Movilidad y conectividad: Algunos negocios necesitan TPV portátiles, otros prefieren soluciones fijas.
    • Si tu negocio depende de la movilidad, un TPV Android o un TPV de cobro en móvil será más adecuado. En este sentido, el datáfono de SumUp es una buena opción, ya que se conecta al móvil mediante Bluetooth y permite aceptar pagos desde cualquier lugar sin necesidad de un terminal fijo.
    • Para mayor estabilidad, los TPV físicos son más fiables.
  4. Software y compatibilidad: Debe integrarse con tu sistema de gestión (ERP, contabilidad, inventario).
  5. Cumplimiento de VeriFactu: si el TPV emite facturas, el software tiene que generar registros de facturación encadenados con huella digital, incluir el código QR y garantizar la inalterabilidad. Pregunta además si ese cumplimiento va incluido en la cuota o se factura como servicio aparte: hay entidades que lo cobran por separado, y son cerca de 100 € al año de diferencia.
  6. Costes y comisiones: Ten en cuenta que hay TPV con un precio de venta, de alquiler o tarifa mensual, y otros que solo cobran comisiones por transacción, por eso es importante que sepas cuáles son los bancos con TPV gratis y los TPVs más baratos antes de tomar una decisión.
    • Los TPV virtuales suelen requerir una integración con pasarelas de pago y pueden tener costos por mantenimiento.
  7. Soporte y mantenimiento: Es clave contar con asistencia en caso de fallos, asegúrate de investigar si tendrás este servicio.

Cuota fija o comisión por operación: cuál te conviene

Es la parte de la elección que más dinero mueve y la que casi nadie calcula antes de firmar. Hay dos modelos de precio y no son mejores ni peores: dependen de tu volumen.

No compares únicamente la cuota o el porcentaje anunciado. Calcula el coste total incluyendo la compra o alquiler del terminal, la comisión mínima, el software TPV, las tarjetas internacionales, la permanencia y los posibles costes de instalación, mantenimiento o soporte. También conviene revisar el plazo de abono, es decir, cuánto tarda el dinero cobrado en llegar a tu cuenta.

  • Comisión por operación sin cuota (típico de las fintechs y del TPV sin banco): pagas un porcentaje de cada venta y no pagas nada los meses flojos. El coste crece en proporción directa a lo que cobras con tarjeta.
  • Cuota fija mensual o tarifa plana (típico de la banca): pagas lo mismo cobres mucho o poco, normalmente con un límite de facturación incluido y una comisión sobre el exceso. El coste por venta baja a medida que subes el volumen.

Para saber cuál te conviene, el cálculo es sencillo: divide la cuota mensual entre la diferencia de comisión de las dos opciones y obtendrás la facturación mensual a partir de la cual la cuota fija sale más barata. Por debajo de ese punto interesa el modelo sin cuota; por encima, la tarifa plana.

Tres advertencias sobre este cálculo, porque es donde se falla:

  • Usa tu facturación con tarjeta, no tu facturación total. Si la mitad de tus cobros son en efectivo o por transferencia, el TPV no los toca.
  • Cuenta con la comisión de las tarjetas caras. La tarifa que anuncian los proveedores es la de tarjetas de particulares europeas. Las tarjetas de empresa y las emitidas fuera de la UE suelen ir a un porcentaje muy superior, y si recibes turistas o clientela B2B eso cambia el resultado.
  • Calcula a 24 meses, no a 12. Muchas ofertas bancarias regalan el primer año y trasladan el coste al segundo, así que comparar solo el año 1 lleva a la decisión equivocada.

Primero decide si necesitas datáfono, software TPV o TPV virtual

Antes de contratar, conviene diferenciar conceptos. Muchas empresas llaman “TPV” a todo, pero no es lo mismo un datáfono que un software de punto de venta o una pasarela de pago online.

SoluciónPara qué sirveCuándo te encaja
DatáfonoCobrar con tarjeta, móvil o contactless.Si solo necesitas aceptar pagos presenciales.
Software TPVGestionar ventas, caja, productos, stock, tickets e informes.Si tienes tienda, restaurante, peluquería, clínica o comercio con operativa diaria.
TPV virtualCobrar online con tarjeta en una web o ecommerce.Si vendes por internet, reservas online o envías enlaces de pago.
TPV todo en unoCombina cobro, impresión, apps, software o integración con caja.Si quieres reducir dispositivos y simplificar el mostrador.

Qué TPV elegir según el tipo de negocio

No todos los negocios necesitan el mismo TPV. La mejor opción depende de cómo cobras, dónde vendes y qué necesitas gestionar además del pago. Un autónomo que cobra a domicilio puede funcionar con un datáfono móvil, mientras que un restaurante, una tienda con stock o un ecommerce necesitan soluciones más completas.

TPV para hostelería: bares, cafeterías y restaurantes

Si tienes un bar, cafetería o restaurante, necesitas un TPV que aguante el ritmo del servicio. Aquí no basta con cobrar con tarjeta: normalmente interesa gestionar mesas, comandas, cocina, cuentas divididas, propinas, cierres de caja y cobros rápidos.

La mejor opción suele ser un TPV para hostelería, generalmente móvil, con software integrado y datáfono conectado, para evitar marcar importes dos veces y reducir errores en horas punta. Si solo tienes una cafetería pequeña, puede bastar un sistema sencillo; si tienes restaurante, terraza o cocina, busca comandero, impresora de cocina, plano de mesas y soporte rápido.

Cliente pagando con tarjeta en la barra de una cafetería mediante un TPV para hostelería.

TPV para comercio minorista: tiendas, alimentación, moda o regalos

En una tienda física, el TPV debe ayudarte a vender rápido y controlar el negocio. Lo más importante no es solo el datáfono, sino el software: stock, lector de códigos, tickets, devoluciones, productos, empleados, cierres de caja e informes de ventas.

La mejor opción suele ser un TPV para comercio minorista con inventario y lector de códigos de barras. Si tienes pocas referencias, puedes empezar con algo más sencillo. Si tienes mucho producto, promociones o varias familias de artículos, necesitas un sistema que te diga qué vendes, qué falta y qué productos dejan más margen.

TPV para autónomos y profesionales a domicilio

Si eres autónomo, técnico, repartidor, fisioterapeuta, profesor, instalador o profesional que cobra fuera de un local, normalmente no necesitas un TPV completo. Lo más práctico suele ser un datáfono móvil, Tap to Pay o enlaces de pago.

La mejor opción es una solución ligera, sin grandes cuotas fijas, fácil de llevar encima y que funcione con buena cobertura. Aquí debes vigilar especialmente la comisión por operación, el plazo de abono, si acepta Apple Pay o Google Pay y si puedes enviar recibos al cliente.

TPV para ecommerce o tienda online

Si vendes por internet, necesitas un TPV virtual o una pasarela de pago, no un datáfono físico. Esta solución permite cobrar con tarjeta en tu web, integrar pagos en WooCommerce, Shopify o PrestaShop, y ofrecer métodos como tarjeta, Bizum online, wallets o enlaces de pago.

La mejor opción debe ser segura, rápida y fácil de usar en móvil. En ecommerce, un checkout complicado puede hacerte perder ventas. Revisa comisiones online, integración con tu plataforma, gestión de devoluciones, seguridad 3D Secure y si permite pagos recurrentes o enlaces de pago.

TPV para negocios con movilidad: ferias, mercados, food trucks o eventos

Si vendes en ferias, mercadillos, eventos, food trucks o puestos temporales, necesitas un TPV que funcione bien fuera del local. Lo más importante es la movilidad, la batería, la conexión 4G o wifi, el tamaño del terminal y que puedas cobrar sin depender de una instalación fija.

La mejor opción suele ser un datáfono móvil o terminal compacto. Dentro de los tipos de TPV, aquí encajan mejor los TPV móviles o soluciones ligeras sin instalación fija. No te interesa pagar por funciones que no vas a usar, pero sí debes revisar la cobertura, el plazo de ingreso del dinero y si puedes enviar tickets digitales.

TPV para clínicas, consultas y servicios profesionales

En clínicas, consultas privadas, centros sanitarios, despachos o servicios profesionales, el TPV debe transmitir confianza y facilitar cobros de importes medios o altos. Aquí suele importar más la seguridad, la factura, el recibo, el pago con tarjeta, la financiación o el enlace de pago que la velocidad pura de caja.

La mejor opción puede ser un datáfono profesional combinado con software de gestión o facturación. Si hay citas, tratamientos o pagos recurrentes, conviene revisar si el sistema permite anticipos, pagos fraccionados, historial de cliente y emisión de facturas. También es importante comparar bien las comisiones de TPV, porque en importes altos una pequeña diferencia porcentual puede notarse mucho a final de mes.

TPV para empresas con varios locales

Si tienes varios puntos de venta, no deberías elegir un TPV pensado solo para una caja. Necesitas un sistema cloud que permita controlar ventas por tienda, stock por ubicación, empleados, permisos, cierres, informes y sincronización entre locales.

La mejor opción suele ser un TPV en la nube con gestión centralizada. Aquí no importa solo cobrar, sino tener una visión clara del negocio: qué local vende más, qué productos rotan mejor, qué empleados están activos y cómo se mueve el stock. Antes de contratar, revisa usuarios incluidos, coste por tienda, soporte, integraciones y calidad de los informes del TPV.

TPV para peluquerías, centros de estética y negocios con citas

En peluquerías, barberías, clínicas estéticas o centros de belleza, el TPV debe cubrir algo más que el cobro. Aquí importa gestionar agenda, clientes, servicios, bonos, sesiones, pagos de señal, productos y recordatorios.

La mejor opción suele ser un TPV para centro de estética con agenda integrada o conectado a un software de reservas. Si vendes bonos o tratamientos, revisa que pueda controlar sesiones pendientes y pagos anticipados. Si trabajas sola, puedes usar algo sencillo; si tienes varias cabinas o empleados, necesitas permisos, horarios e informes.

Cliente pagando con tarjeta en un centro de estética mediante un TPV de mostrador.

Funcionalidades clave para escoger TPV

Cada negocio tiene necesidades específicas. Ten en cuenta estas funcionalidades e integraciones clave que podrías necesitar en un TPV según el tipo de comercio:

  • Para retail y tiendas físicas: Control de inventario, compatibilidad con escáner de códigos de barras. Los TPV para tiendas de ropa son idóneos para garantizar el flujo y la eficiencia en cada compra.
  • Para restaurantes: Integración con comandas y cocina, pagos divididos.
  • Para negocios de servicios: Sistema de facturación y gestión de citas.
  • Para ecommerce: Seguridad en transacciones online, integración con marketplaces.
  • Para negocios ambulantes: Ligero, con conexión 4G o WiFi.
  • Para negocios con clientela internacional: conversión dinámica de divisas, para que el cliente pueda pagar en su moneda, y tarifas claras para tarjetas de fuera de la UE.

Errores frecuentes al elegir el tipo de TPV

  • Elegir por el precio del terminal. El hardware se paga una vez; la comisión y la cuota se pagan cada mes durante años. El terminal es la parte pequeña del coste.
  • Confundir "sin cuota" con "gratis". En las soluciones sin cuota mensual, el datáfono normalmente se compra y el coste se traslada a la comisión por venta.
  • No preguntar por la permanencia. Algunas promociones de meses gratis exigen un compromiso de permanencia que dura mucho más que la bonificación.
  • Contratar un datáfono cuando lo que necesitas es software. Si tu problema es controlar el stock por referencias, un terminal de cobro no lo resuelve: necesitas un programa TPV de gestión.
  • No verificar el cumplimiento normativo. Un TPV que no vaya a mantenerse conforme a VeriFactu te obliga a migrar con la fecha límite encima.

Elige el tipo de TPV correcto

Elegir el tipo de datáfono adecuado puede mejorar la experiencia de compra, optimizar la gestión de tu negocio y reducir errores en la facturación. Antes de decidirte, analiza las necesidades específicas de tu negocio y compara opciones para asegurarte de elegir el TPV que mejor se adapte a tu actividad.

Si tuvieras que reducirlo a tres preguntas: dónde cobras decide el tipo de dispositivo, cuánto cobras con tarjeta al mes decide el modelo de precio, y si necesitas gestionar stock o citas decide si te basta un datáfono o necesitas un software TPV completo. Con esas tres respuestas, la lista de candidatos se reduce sola. Cuando la tengas, el paso siguiente es contratar el TPV y revisar la documentación y las condiciones del contrato.

Publicidad
Compartir: