Cómo elegir TPV según tu negocio: guía para acertar antes de contratar

Elegir un TPV (Terminal Punto de Venta) es una de las decisiones más importantes para tu negocio, porque no solo sirve para cobrar; es el cerebro que controla tu inventario, tus ventas y tus clientes. Para no complicarte de más, lo ideal es dividir la búsqueda en lo que realmente necesita tu negocio.
Empresario comparando dos datáfonos para elegir el mejor terminal de pago para su negocio.

Índice

Para elegir un TPV según tu negocio, primero debes decidir si solo necesitas cobrar con tarjeta o si también necesitas gestionar ventas, stock, mesas, citas, facturas, clientes o una tienda online. No necesita lo mismo un autónomo que cobra a domicilio que un restaurante con comandas, una tienda con inventario o un ecommerce.

La clave es revisar tres cosas antes de comparar proveedores: dónde cobras, cuánto cobras y qué necesitas gestionar además del pago. Si solo quieres aceptar tarjeta, puede bastarte un datáfono móvil. Si tienes tienda física, quizá necesites un software TPV.

  • Si cobras poco o de forma irregular: busca un TPV sin cuota mensual y con comisión por operación.
  • Si cobras mucho cada mes: puede compensarte una cuota fija o una comisión negociada más baja.
  • Si además gestionas stock, citas, mesas o ecommerce: no busques solo un datáfono; necesitas un sistema TPV más completo.

Mejores opciones de TPV según lo que necesita tu negocio

Una vez tienes claro si necesitas solo cobrar, gestionar un punto de venta completo o vender también online, ya tiene sentido comparar proveedores.

Banco o proveedorComisión por operaciónCuota mensual TPVTarifa plana disponible
🥇 DojoTarifa por operación según el plan contratado; en links de pago se aplica tarifa de pago no presencialLinks de pago sin cuota mensualSí, según plan acordado y tipo de solución contratada
🥈 BankinterDesde 0,30 % aprox.Desde 12 €/mes aprox.
🥉SumUp1,49 % en pagos presenciales y 1,95 % en pagos online0 €/mes en pago por uso; Pagos Plus por 19 €/mesSí, con Pagos Plus para reducir comisión presencial
PAYCOMETDesde 0,50 % + 0,09 € en tarjetas españolas y 0,60 % + 0,09 € en tarjetas europeas EEA19 €/mes hasta 2.000 € procesados al mesSí, tarifa PAYCOMET con 3 meses gratis para nuevos contratos
Square 1,25 % + 0,05 € en pagos presenciales y desde 1,4 % + 0,25 € en pagos onlineSin cuota mensual en el plan básicoSí, con planes de pago para funcionalidades avanzadas
BBVADesde 0,40 % aprox.Desde 15 €/mes aprox.
CaixaBankDesde 0,45 % aprox.Desde 15 €/mes aprox.

Cómo elegir TPV según tu negocio

Para elegir bien, empieza por tu operativa diaria. No pienses solo en “quiero cobrar con tarjeta”, sino en cómo vendes, dónde atiendes al cliente, cuántas operaciones haces y qué problemas quieres resolver.

Idea clave: el mejor TPV no es el más barato ni el más completo, sino el que encaja con tu forma de cobrar, tu volumen de ventas y la gestión que necesita tu negocio.

Hazte estas preguntas antes de pedir presupuesto:

  • ¿Cobro en local, a domicilio, en ferias o por internet?
  • ¿Necesito solo cobrar o también gestionar ventas, stock y facturación?
  • ¿Cuánto facturo al mes con tarjeta?
  • ¿Tengo muchos pagos pequeños o pocos pagos de importe alto?
  • ¿Necesito tickets, facturas, informes, empleados o permisos?
  • ¿Quiero integrar el TPV con mi software de gestión o ecommerce?
  • ¿Me interesa comprar el terminal, alquilarlo o pagar solo comisión por operación?

Primero decide si necesitas datáfono, software TPV o TPV virtual

Antes de contratar, conviene diferenciar conceptos. Muchas empresas llaman “TPV” a todo, pero no es lo mismo un datáfono que un software de punto de venta o una pasarela de pago online.

SoluciónPara qué sirveCuándo te encaja
DatáfonoCobrar con tarjeta, móvil o contactless.Si solo necesitas aceptar pagos presenciales.
Software TPVGestionar ventas, caja, productos, stock, tickets e informes.Si tienes tienda, restaurante, peluquería, clínica o comercio con operativa diaria.
TPV virtualCobrar online con tarjeta en una web o ecommerce.Si vendes por internet, reservas online o envías enlaces de pago.
TPV todo en unoCombina cobro, impresión, apps, software o integración con caja.Si quieres reducir dispositivos y simplificar el mostrador.

Qué TPV elegir según el tipo de negocio

No todos los negocios necesitan el mismo TPV. La mejor opción depende de cómo cobras, dónde vendes y qué necesitas gestionar además del pago. Un autónomo que cobra a domicilio puede funcionar con un datáfono móvil, mientras que un restaurante, una tienda con stock o un ecommerce necesitan soluciones más completas.

TPV para hostelería: bares, cafeterías y restaurantes

Si tienes un bar, cafetería o restaurante, necesitas un TPV que aguante el ritmo del servicio. Aquí no basta con cobrar con tarjeta: normalmente interesa gestionar mesas, comandas, cocina, cuentas divididas, propinas, cierres de caja y cobros rápidos.

La mejor opción suele ser un TPV para hostelería con software integrado y datáfono conectado, para evitar marcar importes dos veces y reducir errores en horas punta. Si solo tienes una cafetería pequeña, puede bastar un sistema sencillo; si tienes restaurante, terraza o cocina, busca comandero, impresora de cocina, plano de mesas y soporte rápido.

Cliente pagando con tarjeta en la barra de una cafetería mediante un TPV para hostelería.

TPV para comercio minorista: tiendas, alimentación, moda o regalos

En una tienda física, el TPV debe ayudarte a vender rápido y controlar el negocio. Lo más importante no es solo el datáfono, sino el software: stock, lector de códigos, tickets, devoluciones, productos, empleados, cierres de caja e informes de ventas.

La mejor opción suele ser un TPV para comercio minorista con inventario y lector de códigos de barras. Si tienes pocas referencias, puedes empezar con algo más sencillo. Si tienes mucho producto, promociones o varias familias de artículos, necesitas un sistema que te diga qué vendes, qué falta y qué productos dejan más margen.

TPV para autónomos y profesionales a domicilio

Si eres autónomo, técnico, repartidor, fisioterapeuta, profesor, instalador o profesional que cobra fuera de un local, normalmente no necesitas un TPV completo. Lo más práctico suele ser un datáfono móvil, Tap to Pay o enlaces de pago.

La mejor opción es una solución ligera, sin grandes cuotas fijas, fácil de llevar encima y que funcione con buena cobertura. Aquí debes vigilar especialmente la comisión por operación, el plazo de abono, si acepta Apple Pay o Google Pay y si puedes enviar recibos al cliente.

TPV para ecommerce o tienda online

Si vendes por internet, necesitas un TPV virtual o una pasarela de pago, no un datáfono físico. Esta solución permite cobrar con tarjeta en tu web, integrar pagos en WooCommerce, Shopify o PrestaShop, y ofrecer métodos como tarjeta, Bizum online, wallets o enlaces de pago.

La mejor opción debe ser segura, rápida y fácil de usar en móvil. En ecommerce, un checkout complicado puede hacerte perder ventas. Revisa comisiones online, integración con tu plataforma, gestión de devoluciones, seguridad 3D Secure y si permite pagos recurrentes o enlaces de pago.

TPV para negocios con movilidad: ferias, mercados, food trucks o eventos

Si vendes en ferias, mercadillos, eventos, food trucks o puestos temporales, necesitas un TPV que funcione bien fuera del local. Lo más importante es la movilidad, la batería, la conexión 4G o wifi, el tamaño del terminal y que puedas cobrar sin depender de una instalación fija.

La mejor opción suele ser un datáfono móvil o terminal compacto. Dentro de los tipos de TPV, aquí encajan mejor los TPV móviles o soluciones ligeras sin instalación fija. No te interesa pagar por funciones que no vas a usar, pero sí debes revisar la cobertura, el plazo de ingreso del dinero y si puedes enviar tickets digitales.

TPV para clínicas, consultas y servicios profesionales

En clínicas, consultas privadas, centros sanitarios, despachos o servicios profesionales, el TPV debe transmitir confianza y facilitar cobros de importes medios o altos. Aquí suele importar más la seguridad, la factura, el recibo, el pago con tarjeta, la financiación o el enlace de pago que la velocidad pura de caja.

La mejor opción puede ser un datáfono profesional combinado con software de gestión o facturación. Si hay citas, tratamientos o pagos recurrentes, conviene revisar si el sistema permite anticipos, pagos fraccionados, historial de cliente y emisión de facturas. También es importante comparar bien las comisiones de TPV, porque en importes altos una pequeña diferencia porcentual puede notarse mucho a final de mes.

TPV para empresas con varios locales

Si tienes varios puntos de venta, no deberías elegir un TPV pensado solo para una caja. Necesitas un sistema cloud que permita controlar ventas por tienda, stock por ubicación, empleados, permisos, cierres, informes y sincronización entre locales.

La mejor opción suele ser un TPV en la nube con gestión centralizada. Aquí no importa solo cobrar, sino tener una visión clara del negocio: qué local vende más, qué productos rotan mejor, qué empleados están activos y cómo se mueve el stock. Antes de contratar, revisa usuarios incluidos, coste por tienda, soporte, integraciones y calidad de los informes del TPV.

TPV para peluquerías, centros de estética y negocios con citas

En peluquerías, barberías, clínicas estéticas o centros de belleza, el TPV debe cubrir algo más que el cobro. Aquí importa gestionar agenda, clientes, servicios, bonos, sesiones, pagos de señal, productos y recordatorios.

La mejor opción suele ser un TPV para centro de estética con agenda integrada o conectado a un software de reservas. Si vendes bonos o tratamientos, revisa que pueda controlar sesiones pendientes y pagos anticipados. Si trabajas sola, puedes usar algo sencillo; si tienes varias cabinas o empleados, necesitas permisos, horarios e informes.

Cliente pagando con tarjeta en un centro de estética mediante un TPV de mostrador.

Costes que debes comparar antes de contratar un TPV

El coste de un TPV no es solo la comisión por operación. Debes sumar cuota mensual, precio del terminal, permanencia, coste del software, comisiones por tarjeta internacional, abono del dinero y posibles extras.

Antes de contratar...

Pide siempre el coste total mensual estimado según tu facturación real, número de operaciones y ticket medio. Una comisión baja puede salir cara si hay cuota fija, permanencia o mínimos mensuales.

Estos son los costes que más debes revisar:

  • Cuota mensual: puede ser 0 €, fija o depender del plan contratado.
  • Comisión por operación: porcentaje sobre cada pago con tarjeta.
  • Comisión mínima: puede penalizar negocios con muchos tickets pequeños.
  • Precio del terminal: compra, alquiler o incluido en cuota.
  • Permanencia: importante si estás probando o acabas de empezar.
  • Plazo de abono: cuándo recibes el dinero en cuenta.
  • Tarjetas internacionales o de empresa: suelen tener comisiones más altas.
  • Software TPV: puede cobrarse aparte si necesitas stock, facturación o informes.
  • Soporte: revisa horario, idioma y canal de atención.

Ejemplo rápido: muchos pagos pequeños vs pocos pagos grandes

Un bar que cobra 300 pagos de 6 € al mes no debería comparar el TPV igual que una clínica que cobra 30 pagos de 120 €. En el primer caso importa mucho la comisión mínima y la rapidez. En el segundo, puede pesar más el porcentaje, la financiación, el abono del dinero y la gestión de facturas.

Por eso no existe un único “TPV más barato” para todos. El mejor precio depende de tu volumen mensual, número de operaciones y ticket medio.

Qué proveedor puede encajar según tu necesidad

Después de saber qué necesitas, ya tiene sentido comparar proveedores. La recomendación debe depender de tu caso, no de una lista genérica.

NecesidadOpción que puede encajarPor qué puede interesarte
Comercio físico con mostradorDojo DuoIntegra pagos, impresión y software TPV en un dispositivo, con WiFi/4G y preparación para VeriFactu.
Negocio pequeño sin cuota fijaSumUpModelo sencillo con pago por uso, comisión por operación y opción de suscripción si aumenta el volumen.
Cuenta + cobros + control financieroQontoPuede encajar si quieres unir cuenta de empresa, tarjetas, pagos y control de gastos.
TPV gratis dentro de solución bancariaBankinter Plan EmpresasInteresante si buscas cuenta de empresa, operativa bancaria y TPV dentro de una misma relación bancaria.
Ecommerce o cobro onlineTPV virtual o pasarela de pagoNecesario si vendes por web, reservas online o quieres cobrar mediante enlaces.

Dojo Duo: para negocios físicos que quieren simplificar el mostrador

Dojo con su dispositivo Dojo Duo puede encajar si tienes un comercio, cafetería, restaurante, peluquería o negocio físico que quiere reducir dispositivos en caja. Su propuesta combina cobros, impresión de recibos e integración con software TPV, además de conectividad WiFi y 4G.

No sería la opción más lógica si solo cobras dos o tres pagos al mes y buscas el coste mínimo. Pero puede ser interesante si necesitas rapidez, integración, recibos e infraestructura más profesional en el punto de venta.

SumUp: para empezar a cobrar sin asumir cuota fija

SumUp puede encajar si estás empezando, cobras de forma variable o quieres evitar una cuota mensual. Su modelo de pago por uso cobra comisión por operación, y también ofrece Pagos Plus para negocios que prefieren una suscripción mensual a cambio de una comisión presencial más baja.

Antes de elegirlo, compara si te compensa el pago por uso o la suscripción según tu facturación mensual.

Qonto: para negocios que quieren unir cobros y gestión financiera

Qonto puede encajar si, además de cobrar, quieres ordenar la gestión financiera de la empresa: cuenta, tarjetas, gastos, usuarios y pagos. No sustituye a un software TPV completo si necesitas mesas, comandas o stock avanzado, pero puede ayudar a centralizar la operativa financiera.

Errores habituales al elegir un TPV

  • Elegir solo por la comisión: una comisión baja puede esconder cuota, permanencia o mínimos.
  • No calcular tu ticket medio: los negocios con pagos pequeños deben vigilar comisiones mínimas.
  • Contratar un datáfono cuando necesitas software TPV: cobrar no es lo mismo que gestionar el negocio.
  • No revisar el plazo de abono: recibir el dinero tarde puede afectar a la caja.
  • No preguntar por tarjetas internacionales: pueden tener comisiones más altas.
  • Olvidar el soporte técnico: si el TPV falla en hora punta, necesitas respuesta rápida.
  • No mirar integración: si el datáfono no se conecta con caja o facturación, duplicarás trabajo.
  • No revisar VeriFactu: si el TPV emite tickets o facturas, el software debe estar preparado para los requisitos fiscales aplicables.

También conviene recordar que no siempre es obligatorio tener datáfono. Si dudas por normativa, puedes revisar si es obligatorio tener datáfono en un negocio y en qué casos puede interesar aunque no sea obligatorio.

Checklist final antes de contratar un TPV

Antes de firmar, revisa esta lista. Si no tienes clara alguna respuesta, pide al proveedor que te lo confirme por escrito.

  • Tipo de TPV: físico, móvil, virtual, software TPV o todo en uno.
  • Coste total: cuota, comisión, terminal, software y extras.
  • Permanencia: duración, penalización y condiciones de baja.
  • Abono del dinero: mismo día, día siguiente o varios días.
  • Métodos de pago: tarjetas, contactless, Apple Pay, Google Pay, Bizum o enlaces.
  • Integración: caja, facturación, stock, ecommerce o software de gestión.
  • Soporte: horario, idioma, teléfono, chat o técnico presencial.
  • Fiscalidad: tickets, facturas, registros y adaptación a VeriFactu si aplica.

Si el proveedor no puede explicarte el coste total, el plazo de abono, la permanencia y la integración con tu negocio, mejor seguir comparando.

Preguntas frecuentes sobre cómo elegir TPV

Conclusión: qué TPV elegir según tu negocio

Para elegir un TPV según tu negocio, no empieces por la marca. Empieza por tu forma de cobrar y gestionar: local, movilidad, ecommerce, stock, mesas, citas o varios puntos de venta. Después compara coste total, comisiones, terminal, software, permanencia, abono del dinero, soporte e integración.

Si solo necesitas cobrar, busca un datáfono sencillo. Si necesitas gestionar el negocio, busca software TPV. Si vendes online, necesitas TPV virtual. Y si quieres simplificar el mostrador, puede tener sentido una solución todo en uno. La decisión correcta es la que reduce fricción, evita costes innecesarios y encaja con tu operativa real.

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