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En 2026, el empeoramiento de la puntualidad en los pagos en España se consolida como un riesgo estructural para la tesorería de las empresas. Para los CFOs, acelerar el cobro de facturas, automatizar la facturación y apoyarse en soluciones como el cobro rápido de Qonto —o alternativas como el factoring— es clave para proteger el cash flow y reducir la dependencia de financiación externa.
El Informe Europeo de Pagos de Consumidores 2025, publicado por Intrum y plenamente vigente en 2026, deja una señal clara para cualquier responsable financiero: la puntualidad en los pagos en España continúa deteriorándose.
Solo el 83% de los consumidores afirma pagar todas sus facturas a tiempo, frente al 89% del año anterior. Más preocupante aún es que el retraso deja de ser puntual y pasa a ser recurrente, impactando directamente en el ciclo de cobro de empresas, autónomos y pymes.
Para los CFOs, este contexto no es una estadística más: es un riesgo directo sobre la liquidez, la planificación financiera y la estabilidad operativa.
En 2026, uno de los datos más relevantes para la gestión financiera es que el 31% de quienes se retrasan en el pago lo hacen de forma habitual, frente al 27% del año anterior.
Esto implica que:
La falta de dinero se consolida como la primera causa de impago, afectando al 30% de los consumidores. En comunidades como Cataluña, Galicia o Cantabria, este motivo explica hasta la mitad de los retrasos.
Desde la perspectiva del CFO, esto refuerza una idea clave en 2026:
👉 el riesgo financiero del cliente final es mayor, incluso en perfiles aparentemente solventes.
El 26% de los retrasos se debe a problemas técnicos. Facturas mal emitidas, errores en los datos o procesos poco automatizados siguen siendo un freno real al cobro.
En un entorno donde el margen financiero es cada vez más estrecho, cualquier fricción en la facturación se traduce en días extra sin cobrar.
Aunque el impacto del coste de la vida se ha moderado a nivel nacional, las diferencias regionales siguen siendo muy acusadas. Para empresas con clientes distribuidos por todo el país, esto obliga a afinar las políticas de crédito y cobro según territorio.
El informe identifica colectivos con mayor fragilidad financiera en 2026:
Para empresas B2C y muchos negocios B2B de pequeño tamaño, estos perfiles ya forman parte del día a día, elevando la necesidad de controlar mejor los vencimientos y acelerar el cobro.
Cuando los clientes pagan más tarde, la empresa financia sin querer a su cliente. En 2026, esto plantea una decisión crítica para cualquier CFO:
Aquí es donde la automatización y la financiación de facturas cobran especial relevancia.
Antes de pensar en financiación externa, mi recomendación es clara: optimizar el origen del cobro. Facturas claras, normativas y automatizadas reducen disputas y acortan plazos.
La facturación online de Qonto se posiciona en 2026 como una solución completa para empresas y autónomos que quieren ganar eficiencia y velocidad en el cobro:
En un entorno de pagos más inestables, cobrar antes es una palanca estratégica de liquidez, no solo una mejora operativa.
En este escenario, muchos responsables financieros se preguntan qué es el factoring y si tiene sentido aplicarlo en su empresa.
El factoring es una solución de financiación mediante la cual una empresa adelanta el cobro de sus facturas pendientes a través de una entidad financiera, a cambio de una comisión.
Puede ser especialmente útil cuando:
Eso sí, en 2026 es clave entender que el factoring no sustituye a una buena gestión de cobros. Primero hay que automatizar, reducir errores y acelerar pagos; después, si es necesario, financiar.
El empeoramiento de los hábitos de pago en España ya es una realidad consolidada en 2026. Para los CFOs, el reto no es solo reaccionar, sino anticiparse.
Automatizar la facturación, reducir fricciones, acelerar el cobro con soluciones como Qonto y evaluar de forma estratégica opciones como el factoring permite proteger la tesorería y ganar estabilidad financiera en un contexto de mayor incertidumbre.