Gestión de empresas

El IVA intracomunitario es clave para cualquier empresa que compra o vende dentro de la Unión Europea. Determina cuándo se factura sin IVA, quién declara el impuesto y cómo se aplican las reglas en operaciones entre empresas europeas. En esta guía verás qué es el IVA intracomunitario, cómo funciona en la práctica en España, y varios ejemplos de IVA intracomunitario para que no tengas dudas al facturar.

El iva intracomunitario es el régimen especial del Impuesto sobre el Valor Añadido que regula cómo tributan las operaciones de bienes y servicios entre empresas de la Unión Europea. En otras palabras, define cómo funciona el iva intracomunitario cuando una empresa de un país de la UE vende a otra empresa con un NIF-IVA intracomunitario válido.
El objetivo es evitar cobrar dos veces el impuesto y garantizar que el IVA se declare en el país donde se consume el bien o servicio. Por eso, en la mayoría de casos, la factura va sin IVA y el comprador se encarga de autorrepercutir el impuesto.
En la práctica, el IVA intracomunitario funciona como un sistema de reparto del impuesto entre países de la UE para evitar que el IVA se pague dos veces o en el lugar equivocado. La idea clave es sencilla: quien consume el bien o servicio es quien, en última instancia, soporta el IVA en su país.
Antes de emitir cualquier factura intracomunitaria, siempre deberías comprobar tres cuestiones básicas:
A partir de estas tres variables, el funcionamiento del IVA intracomunitario se vuelve bastante predecible:
Este esquema permite que el impuesto se recaude en el país correcto sin obligar a las empresas a adelantar IVA en cada operación transfronteriza.
El iva intracomunitario se aplica siempre que una empresa o profesional realiza una compraventa de bienes o servicios con otros países de la Unión Europea. Es decir: si operas con Francia, Alemania, Italia o cualquier otro país miembro, tienes que seguir las reglas específicas del iva en operaciones intracomunitarias para emitir la factura correctamente.
La clave está en identificar tres aspectos antes de facturar:
A partir de aquí, el funcionamiento del IVA intracomunitario es bastante claro.
Además, todas estas obligaciones encajan con los nuevos requisitos de facturación en España, especialmente con la implantación de la factura electrónica obligatoria, que afectará a empresas que operan tanto dentro como fuera del ámbito intracomunitario. Además, dentro de estas obligaciones, también hay que tener presente la entrada en vigor de Verifactu, el nuevo sistema de facturación certificado que afectará a todas las empresas que emiten facturas en España, incluidas aquellas que realizan operaciones intracomunitarias.
Cuando una empresa española vende bienes a otra empresa de la UE, la factura se emite sin IVA siempre que se cumplan dos condiciones:
Si el comprador no está en el ROI o su NIF-IVA no es válido, la operación no puede tratarse como intracomunitaria, y deberás aplicar IVA español (21%) en la factura.
Esto es clave: no basta con que el cliente sea europeo, debe estar correctamente identificado como operador intracomunitario.
Cuando vendes bienes a particulares en otro país de la UE, la regla cambia por completo:
Desde el 1 de julio de 2021, este sistema se gestiona principalmente a través del OSS (One Stop Shop), que permite declarar el IVA de varios países en una sola ventanilla sin necesidad de registrarte en cada Estado miembro.
Cuando una empresa española compra bienes a un proveedor de otro país de la UE:
Este mecanismo evita tener que adelantar IVA al proveedor extranjero y es una pieza clave del funcionamiento del IVA intracomunitario en España.r que pagar IVA por adelantado al proveedor.
En servicios intracomunitarios entre empresas, la norma general es muy similar a la de los bienes:
Esto se aplica, por ejemplo, en servicios como:
Aquí lo importante no es tanto el país del proveedor, sino dónde se localiza el servicio a efectos de IVA, que normalmente es el país del destinatario cuando es empresa.
En servicios a particulares, la regla tradicional era que se aplicaba el IVA del país del proveedor. Sin embargo, esto cambió para ciertos servicios digitales.
Actualmente:
Esto afecta especialmente a empresas que venden:
Cuando una empresa española adquiere servicios de un proveedor de otro país de la UE:
Este es uno de los casos más habituales de IVA intracomunitario en la práctica: compra de software, licencias, herramientas SaaS, servicios de marketing, hosting, consultoría, etc.

En los servicios, la norma general es sencilla:
Este es uno de los puntos más importantes de cómo funciona el iva intracomunitario en servicios B2B.
Este criterio se aplica también cuando el proveedor se plantea si puede facturar sin ser autónomo, ya que en las operaciones intracomunitarias lo que determina la tributación es el tipo de servicio y el lugar donde se localiza, no la forma jurídica del profesional.
Antes, los servicios a particulares llevaban el IVA del país del proveedor (España).
Pero con la nueva normativa:
Cuando una empresa española adquiere servicios de otro país de la UE:
Este es uno de los iva intracomunitario ejemplos más habituales: software, formación online, consultorías, hosting, etc.
| Venta de maquinaria de España a Francia (empresa) | Sin IVA | Francia | |||
| Compra de software a Alemania | Sin IVA | España (inversión del sujeto pasivo) | |||
| Venta a particular en Italia +10.000 € | IVA Italia | OSS o registro en destino |
| Operación | IVA aplicado | Quién lo declara |
|---|---|---|
| Venta de maquinaria de España a Francia (empresa) | Sin IVA | Francia |
| Compra de software a Alemania | Sin IVA | España (inversión del sujeto pasivo) |
| Venta a particular en Italia +10.000 € | IVA Italia | OSS o registro en destino |
Darse de alta en el ROI es imprescindible para emitir facturas sin IVA a otros países de la UE.
Sin este registro, no se aplican las reglas intracomunitarias y deberás facturar con IVA español.
Además, para organizar correctamente la actividad y llevar un control claro de los resultados, muchas empresas necesitan hacer cuenta de pérdidas y ganancias, especialmente cuando gestionan operaciones con distintos países de la Unión Europea.
